01 / Editor de imágenes
Describe una edición concreta
Pedir «hazlo más bonito» deja demasiada libertad al modelo. Describe el objeto, la acción y el resultado visual: por ejemplo, sustituir el revestimiento de la entrada por una piedra cálida conservando las juntas y la iluminación existentes.
Resuelve primero las cuestiones generales de composición y pasa después a los detalles. Cambiar toda la iluminación tras refinar cuidadosamente los materiales puede alterar cómo se perciben y exigir una nueva revisión.
02 / Editor de imágenes
Utiliza la selección para orientar la atención
Selecciona la zona donde debe producirse el cambio. Deja suficiente contexto para que el modelo reconozca los límites de la superficie y los objetos próximos. Una selección demasiado estrecha puede dificultar una unión natural con el entorno.
Después de generar, revisa tanto el centro como los bordes de la edición: juntas, sombras, reflejos y detalles repetidos. Una tarea local no garantiza que todos los demás píxeles permanezcan intactos en cualquier modo o modelo.
03 / Editor de imágenes
Usa la referencia para el material y el ambiente
Elige una referencia que muestre claramente la propiedad deseada: color, textura, dibujo de la piedra o calidad de la luz. Especifica qué aspecto debe tomarse de ella para evitar trasladar objetos o composiciones que no necesitas.
Compara las variantes con el original a la misma escala. Guarda una versión útil antes del siguiente cambio. Así podrás volver a una buena base si una edición posterior se aleja de la tarea.
